Toda historia tiene un comienzo, y esta empezó en 1965 ...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En 1965 los  Hermanos Antonio y José María Cáceres Fernandez deciden emprender e iniciarse en  la aventura de elaboración de vinos. Para ello optan por construir una bodega principalmente para obtener los caldos de sus propias viñas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al poco tiempo y gracias a su buen hacer, empiezan a comprar vino a pequeñas bodegas del pueblo y a comercializarlo a las principales y más importantes bodegas de La Palma del Condado, villa referente en aquella época donde el vino es la principal bebida a nivel nacional, y se encuetra de moda en el resto europa sobre todo de derivados de él como el coñac o el brandy.  Se elaboraban una buena cantidad de vinos solera, moscatel naranja, vinos blancos así como vinagres. Estos caldos se producían en 5 conos de cemento 9000 litros, además de entre unos 300 y 400 bocoyes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como en todas las historias, los acontecimientos hacen que estas se vayan escribiendo y modificando como cambian las dunas con el viento, y es que el consumo de vino se va reduciendo tanto en España como en Europa en detrimento de las bebidas refrescantes y la cerveza, y es que en todo viaje hay momentos álgidos y momentos bajos, pero esto no hace sino hacernos agudizar el ingenio y superarnos, por lo que deciden empezar a vender vino al por menor y a poner aperitivos a la brasa para acompañarlos. El bosque comenzó con una chimenea con chuletas de cerdo, de cordero, tomates al corte, lechuga a la vinagreta, pinchos morunos, chorizos y la tostada trigruereña. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aun hoy hay mucha gente que recuerda aquel Bosque en sus inicios, con su suelo de albero, sus sillas de tijera, adornado con ramas de eucalipto, madroños, y por supuesto las telas de araña.

Pero a aquel peculiar lugar había que ponerle un nombre,  y fue un paisano, Juan Rebollo, propietario de una serradora que existía enfrente, el que decidió que el nombre: "a esto le vamos a poner El Bosque" ya que parecía un bosque con las ramas de arboles con las que se adornaba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con el tiempo, fue adquirido fama, siendo un lugar frecuentado por los toreros que tenían corridas cercanas. Y es por ellos, que iban dejando carteles de sus corridas, por lo que se fueron colocándo en la pared, hasta convertirse en una tradición  teniendo carteles de todas las épocas y lugares tanto de España como de fuera de nuestra frontera.

 

“Para entender nuestro presente, es necesario conocer y no olvidar nuestro pasado.” 

 -   Anonimo  -

 

 

“Quien controla el pasado, controla el futuro”

-  George Orwell -

 

“Quien no conoce su pasado está condenado a repetir sus errores”

-  Paul Preston  -

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